Me sumerjo en la inmensidad, sin nada más que oxigeno en mis pulmones. Busco sin parar una esquina en el mar, mientras me ronda en la cabeza “no importa sino lo encuentro, mañana aparecerá.
Empiezo a no soportar esa idea, conformarme con el mañana, porque el mañana nunca llega. Dicen: “La esperanza te da fuerzas para seguir”… ¿y si fuera verdad lo que escuche aquella noche?, ¿y si la esperanza no fuera más que la ilusión a la que se agarran los débiles porque saben que no ganaran?, sustentados en columnas de humo, sin querer reconocer que se encuentran solo a unos segundos de la caída que les hará despertar.
La noche ha vuelto a bajar, sutil y tranquila, arropándome en una decadencia nunca antes descrita, pero si conocida y sentida.
Se que tras esta sombra colosal llegará la mañana, y con ella un viejo sol, que iluminará mi cara susurrándome que ya puedo volver a buscar. Con energía y una sonrisa, porque desde que se fue el malestar ya no me cuesta levantar, me incorporaré, afilaré mis sentidos, llenaré mis pulmones con nuevo oxígeno y me sumergiré, engañaré e ignoraré para poder seguir buscando hasta el nuevo anochecer lo que no encontraré. ¿Por qué? Porque se como es mi vida y donde acaba el ensueño para empezar la realidad.
Así un día tras otro, amanece… se oscurece… y vuelve a amanecer.
La esperanza es la ilusión a la que se aferran los cobardes que saben que no ganarán.
¿Y si abandono la esperanza? Mañana será como ayer y hoy como mañana, exactamente igual que sino la abandonara. Entonces… ¿para que buscar?
sábado 2 de junio de 2007
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3 comentarios:
Cobardes? No. El cobarde huye, se esconde, se zafa de su presente y aparta su mirada de las otras miradas. El cobarde es el que abandona su esperanza, el que no prepara horizontes a los que asomarse cada día, a pesar de que no ocurra nada.
Buscar... buscar para tener el alma lista... esforzarse cada día en mantener el espíritu acechante porque quizá, tras la bruma, nuestra esperanza pueda renacer. Y como Penélope, esperar sin asomar la mirada al mundo solo hace que el tiempo pase indolente, negro, putrefacto, hediondo y seco.
Buscar... esperar… porque amar es noble y hermoso, porque desear ser amado también lo es… porque la valentía no evita el dolor, la valentía lo enfrenta. Porque nunca podremos saber lo que pudo ser si no lo empezamos…
Leanan.
Ves, leanan...que más agregar?
Si uno no espera se marchita, pierde el rumbo, se desconcentra de todo. Si no existiera la espera cuántas cosas se perderian...incluyendo la desesperanza.
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