viernes, 6 de julio de 2007

Espero no merecerlo

Soy una mueca a escondidas, como un susurro dedicado al viento, una gota que resbala sinuosa por tu cuello.

No quiero escuchar un cuento antes de dormir. Quiero soñar un cuento despierto.

Ayer estuve en la Luna, me deje caer y flote hasta la punta de la flecha del Arquero. Desde allí, vi alejarse al escorpión del verano, huidizo y rastrero. Mientras compadecía al glorioso Cazador, por siempre encadenado a su machete y perro.

No me lamento ni quejo, no estoy aquí para eso. Pero por una vez me gustaría ver lo que soy y no lo que no quiero. Me miro y me reconozco. Me miro y no me veo. Son estas sombras bajo mis ojos que me hacen sentir miedo.

Amputado a traición por mi mismo y no me entiendo. Quiero seguir sólo, no me arrepiento. Pero esta maldita melancolía, criada con mimo desde mi deseo, me arrastra y me obliga a mirar cara a cara al viento.

Se que sólo no me librare de esta cadena, que eslabón a eslabón la vida va construyendo. La llave está en tu corazón, hundido en tu pecho.

Tiempo al tiempo, me repito y me convenzo. No es odio ni amor lo que siento, sólo desilusión que me recome por dentro. Pues me privaste de vivir mi sueño, sin una gota de mentira ni resentimiento.

Que tonto he sido, al creer el movimiento de tus labios como ciertos,

Ahora son palabras huecas, las que revolotean junto con la desilusión y mentiras por mi sueño. ¿Qué te hice para que me robaras lo que con más cariño guardaba en mi seno?

2 comentarios:

Leanan dijo...

No elegimos la soledad… la soledad nos ha elegido.

Nos decimos querer estar solos, pero… solo ocultamos esa verdad tras un falso deseo.

No lo merecemos.

Te leo.

¿Estás?

Yami Flores dijo...

Hola!!
Vaya, eres escurridizo, soy Yamileth. Este también me gusta se me olvidaba decir.
¿Cuándo escribes?
Saludos.