La luz blanca de la luna
Me susurra como el olvido.
Esperarte es mi destino,
mientras el recuerdo
de aquel abrazo surgido,
entre tu alma y mi desvarío
se me antoja muy vivo.
Justo ahora que el sueño,
marca mi camino.
Esperándote espero,
no tener que esperarte
y desespero esperando el día
que no tenga que esperarte.
No se quien eres,
y te conozco.
Veo mis dedos
deslizarse en tu rostro.
Caricias calladas
cuando la noche habla.
Eres lo que salió de la lámpara
a la que saque brillo frotándola,
Me susurra como el olvido.
Esperarte es mi destino,
mientras el recuerdo
de aquel abrazo surgido,
entre tu alma y mi desvarío
se me antoja muy vivo.
Justo ahora que el sueño,
marca mi camino.
Esperándote espero,
no tener que esperarte
y desespero esperando el día
que no tenga que esperarte.
No se quien eres,
y te conozco.
Veo mis dedos
deslizarse en tu rostro.
Caricias calladas
cuando la noche habla.
Eres lo que salió de la lámpara
a la que saque brillo frotándola,
en lo mas oscuro de mi celda,
sin pensar que pensaba,
con lo que de mi alma quedaba.
Tus ojos son a mi vida
como el faro a la mar desconocida.
Tu boca es a mi día
como la fuente de la que mana alegría.
Tu sonrisa es a mi dicha
como lo es el sueño de esta patria mía.
Esperándote espero,
no tener que esperarte
y desespero esperando el día
que no tenga que esperarte.
No hay comentarios:
Publicar un comentario