Bip bip… bip bip
¿Qué pasa contigo? Te conozco bien. Has estado conmigo desde que recuerdo y ahora no entiendo lo que me dices, o tal vez lo sepa demasiado bien.
Mucho ha llovido, el viento ha soplado, niños han nacido y sin embargo aquí sigo. Atontado, desorientado, en mi eterna encrucijada. Agazapado en esta incansable emboscada, siempre atento, preparado.
El viejo barbudo algunas veces me grita, ¡corre! Otras, ¡recapacita!… y tú, tarado amigo, que siempre estuviste en lo bueno y en lo malo, navegas sin rumbo fijo y ni un mapa has trazado. No ya para poder volver de vez en cuando, sino para dejarme encontrarte cuando esté asustado.
Bip bip… bip bip
¿Pasa algo por volver al pasado? No, responde Toth al instante y sin dudarlo ¿Se puede volver al pasado? No, el eco de la anterior respuesta fue suficiente para dejarlo claro ¿Quiero volver al pasado? No, me adelanté a responder antes que Toth moviera un labio ¿Es posible un futuro sin mirar un pasado?... he aquí que me hallo, otra vez como si el hoy fuera ayer.
Supongo que depende de cual sea el futuro y como fue el pasado. El pasado fue incierto, tibio y nublado. Lo siniestro es que no sabré como es el futuro hasta que no se convierta en pasado.
Es como comer sopa con un tenedor. La razón nunca puede decidir sobre el corazón; y el mío, convertido en barco errante, espera a que se levanten las nubes para poder ver las estrellas y así poner rumbo a levante, cerrando una vieja ruta y desplegando un pergamino en blanco.
Bip… bip
Las tinieblas se mueven y por ahí arriba se empieza a divisar algo, un par de luceros arrogantes se cuelan por el negro manto. Sé que ya vienes fiel amigo, al canto de mi llanto, con el regalo del fin de la vida en mi día, con tu velamen henchido de gloria, humildad y encanto.
Sólo quería sentir que estas conmigo, vivo, sereno, curtido y preparado. Como los camaradas que esperan hombro con hombro, lanza en mano, la carga de los mejores a caballo, al galope y cuesta abajo.
Bip… bip
Hello, can I help you?
¿Qué pasa contigo? Te conozco bien. Has estado conmigo desde que recuerdo y ahora no entiendo lo que me dices, o tal vez lo sepa demasiado bien.
Mucho ha llovido, el viento ha soplado, niños han nacido y sin embargo aquí sigo. Atontado, desorientado, en mi eterna encrucijada. Agazapado en esta incansable emboscada, siempre atento, preparado.
El viejo barbudo algunas veces me grita, ¡corre! Otras, ¡recapacita!… y tú, tarado amigo, que siempre estuviste en lo bueno y en lo malo, navegas sin rumbo fijo y ni un mapa has trazado. No ya para poder volver de vez en cuando, sino para dejarme encontrarte cuando esté asustado.
Bip bip… bip bip
¿Pasa algo por volver al pasado? No, responde Toth al instante y sin dudarlo ¿Se puede volver al pasado? No, el eco de la anterior respuesta fue suficiente para dejarlo claro ¿Quiero volver al pasado? No, me adelanté a responder antes que Toth moviera un labio ¿Es posible un futuro sin mirar un pasado?... he aquí que me hallo, otra vez como si el hoy fuera ayer.
Supongo que depende de cual sea el futuro y como fue el pasado. El pasado fue incierto, tibio y nublado. Lo siniestro es que no sabré como es el futuro hasta que no se convierta en pasado.
Es como comer sopa con un tenedor. La razón nunca puede decidir sobre el corazón; y el mío, convertido en barco errante, espera a que se levanten las nubes para poder ver las estrellas y así poner rumbo a levante, cerrando una vieja ruta y desplegando un pergamino en blanco.
Bip… bip
Las tinieblas se mueven y por ahí arriba se empieza a divisar algo, un par de luceros arrogantes se cuelan por el negro manto. Sé que ya vienes fiel amigo, al canto de mi llanto, con el regalo del fin de la vida en mi día, con tu velamen henchido de gloria, humildad y encanto.
Sólo quería sentir que estas conmigo, vivo, sereno, curtido y preparado. Como los camaradas que esperan hombro con hombro, lanza en mano, la carga de los mejores a caballo, al galope y cuesta abajo.
Bip… bip
Hello, can I help you?
No hay comentarios:
Publicar un comentario