martes, 29 de enero de 2008

Hechizo Embustero

Un ritmo cadente 4 x 4 comienza a calentar mi corazón helado. La sangre se lanza de nuevo al vacío de mis venas abandonadas, arrollando en su caída suicida a las telarañas nacidas de sentimientos sin sentido que se mezclaban con el gozo.

Volver a sentir la ilusión del roce de la sangre en las resecas paredes de mis venas. El incesante latir de mi corazón, acelerándose a cada compás después de haberlo sentido casi quieto.

Mi cabeza centrada en ir más allá, mis ojos fijos en lo que aquí delante está y mis oídos siempre pendientes de lo que voy dejando atrás.

Sueños arto conocidos vienen, me dan suaves tirones del guardapolvo negro y me invitan a ir con ellos a jugar… ¿cómo puedo decir que no ha esos ojillos brillantes llenos de inocencia y bondad?

Mis músculos, fríos y pétreos, comienzan a desquebrajarse. Fluyendo entre sus heridas un dorado maná, que va fundiendo la roca viva que conforma mi cuerpo liberándolo del yugo eterno. Dándome la oportunidad de sentarme, levantarme, tumbarme o empezar a caminar.

¿Qué eres hechizo embustero, encerrado en esos ojos negros que me miran un instante al pasar? Dándome la vida en un suspiro y me la quitas si te vas.
Primero se llevaron a los negros,pero a mi no me importó porque yo no lo era.
Enseguida se llevaron a los judíos,pero a mí no me importó, porque yo tampoco lo era.
Después detuvieron a los sacerdotes,pero como yo no soy religioso, tampoco me importó.
Luego apresaron a unos comunistas,pero como yo no soy comunista, tampoco me importó.

Ahora me llevan a mí, pero ya es tarde.

Bertold Brecht

domingo, 6 de enero de 2008

Cinco luceros situados bajo ley divina

Cinco luceros situados bajo ley divina, velan los restos de mi alma corrompida. Nada se ve igual al mirar por el azul ojo del lago. Con cada paso comprendo más al invierno y entiendo al verano. Las sombras que un día se autoproclamaron guías de mis esperanzas perdidas, se desvanecen silenciosas con la caricia de la mañana. Todo lo que fue sigue siendo, sin ser lo que era ni lo que será. No es siempre justa, la última bocanada del naufrago; asumirlo, sentirlo y continuar.

Sólo respondo por mi, ni por Dios, ni Ala; por el color de temporada, el corte de pelo “supra-top hacia atrás”; por el coche que mas liga, ni por la moto que más farda”a puntito de gas”.

He visto La Verdad. Un vacío encerrado entre paredes tan delgadas que no están. Siento la fiebre del creyente, comparto el fervor del fanático; para mí ninguna tumba es muy estrecha, si es que hay que morir por algo. Sólo una diferencia, que en primera fila camina, con firmeza y resuelta, portando el estandarte…nuestra Humildad tornada coraje.

Oigo el lamento del Anciano Tiempo. Atado, amordazado, vejado y humillado al tiempo. Sin apenas un momento para pararse y pensar en otros tiempos. Ahora las lágrimas de sosiego, resbalan despacio por las grietas de su cara, viendo como Apolo lo reclama como su siervo. Volviendo sumiso el Año al Sol, las Estaciones a las Estrellas y los Días a lo sucedido entre el canto del gallo y el soplo a una vela.

Cinco luceros situados bajo ley divina, velan los restos de mi alma corrompida